Sijismo

«La verdad es elevada, pero más elevado aún es vivir conforme a la verdad».

Sri Guru Granth Sahib – ang 62

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¿Qué es el sijismo?

El sijismo, a veces también llamado como «sikhismo», es una senda espiritual universal (para toda la humanidad) y monoteísta establecida por Guru Nanak en el Siglo XV en la actual India, y en la cual se declara la igualdad de todos los seres humanos y se aboga por una vida ética, honrada y de servicio a los demás, promoviendo una vida activa en la sociedad y rechazando el ascetismo y el ritualismo vacío. El sijismo es una  de las sendas espirituales con mayor número de fieles en el mundo, ocupando el quinto puesto a nivel global en la escala de religiones.

El término  «sij» es la adaptación al español del término panyabí «sikh» (la misma palabra es usada en inglés), el cual significa  simplemente «aprendiz», y es que en el sijismo se resalta la humildad y la actitud constante de seguir aprendiendo, crecer y perfeccionarse espiritualmente. 

Todos los seres humanos, sin importar nacionalidad, raza, género o clase social pueden ser sijes («sij» en singular y «sijes» en plural para referirse  a los seguidores del sijismo), y es que la definición formal y ortodoxa del sijismo establece la definición de un sij como la siguiente:

«Cualquier ser humano que crea fielmente en:

– Un solo Ser Inmortal.

– Los 10 Gurus, desde Guru Nanak hasta Guru Gobind Singh.

– El Guru Granth Sahib.

– Las enseñanzas y declaraciones de los 10 Gurus.

– La iniciación instituída por el Décimo Guru.

y que no deba lealtad a ninguna otra religión, es sij».

(Sikh Rehat Maryada)

Qué afirma el sijismo

 Algunas de las máximas del sijismo serían:

Un solo Dios, creador y supremo controlador del Universo (no tiene un antagonista), sin odio ni enemistad por nadie. Dios no tiene forma, ni género (no es masculino ni femenino), y se encuentra presente en toda la creación y a la vez la trasciende (está también más allá de la creación). Tampoco desciende a encarnar en el mundo, es siempre y por siempre no nacido y sin muerte.

Hay distintos caminos espirituales válidos hacia Dios, no hay uno solo. Rechazo de que la salvación y bendición de Dios únicamente pueda ser obtenida por una religión o senda espiritual concreta.

Igualdad entre todos los seres humanos, nadie es alto, nadie es bajo. Rechazo rotundo al sistema de castas.

Doctrina de la reencarnación. El alma no tiene género (no es masculina ni femenina) ni está limitada a una única forma corporal permanente, y permanece reencarnando en el círculo de nacimientos y muertes mientras esté dominada por el ego y el apego. Este ciclo continúa hasta que se consigue disolver el ego y estar en plena conexión con Dios.

La liberación no depende de rituales externos ni de pertenecer a alguna religión concreta, sino de la transformación interior a través de recordar a Dios, vivir una vida correcta y obtener Su gracia, ya que la realización última no es solo fruto del esfuerzo humano. La verdad debe vivirse, no es suficiente proclamarla.

Rechazo a la práctica de adoración de imágenes o idolatría, del ascetismo, ritualismos vacíos y supersticiones.

FUNDAMENTOS DE LA VIDA SIJ

Los Tres Pilares del Sijismo

El sijismo enseña una vida práctica coherente con su doctrina, y es que si no se llevan a la práctica los principios fundamentales de la vida sij, el mero conocimiento espiritual no conduce a la liberación. Desde el sijismo se rechaza el ascetismo y el aislamiento de la vida pública o el mundo, y se promueve una vida activa y comprometida con la sociedad, valorando la honestidad, compasión y servicio desinteresado a los demás. Los Tres Pilares del Sijismo fueron establecidos por Guru Nanak, y son los siguientes:

Recordar el Nombre de Dios (Naam Japna)

Naam Japna significa recordar el Nombre de Dios y mantener la mente orientada hacia Él. En el sijismo, esta práctica ocupa un lugar central en la vida espiritual, porque recuerda constantemente al ser humano que Dios está presente en todo momento y en todo lugar. No se trata solo de repetir palabras o realizar actos devocionales, sino de cultivar una conciencia constante de la presencia divina.

Este recuerdo del Nombre debe acompañar toda la vida del sij. Mientras trabaja, convive con su familia o participa en la sociedad, el sij procura mantener su mente conectada con Dios. De esta manera, la espiritualidad no se separa de la vida diaria, sino que orienta los pensamientos, las palabras y las acciones.

Naam Japna se practica de diferentes maneras. Una de ellas es el simran, que consiste en la repetición meditativa del Nombre de Dios (como por ejemplo «Waheguru», ya sea en silencio, en voz baja o alta, para mantener la mente centrada en Él. Naam Japna también se realiza a través de la recitación y el canto de los himnos del Guru Granth Sahib, otros cantos devocionales y mediante la oración personal.

Ganarse la vida honestamente (Kirat Karni)

Kirat Karni significa ganarse la vida de manera honesta. En el sijismo, este principio enseña que cada persona debe sostenerse con su esfuerzo y evitar obtener beneficios a costa de la explotación de los demás, el engaño o la injusticia. El trabajo no se considera solo una necesidad material, sino también una forma de vivir con dignidad y responsabilidad dentro de la sociedad.

Este principio recuerda que la vida espiritual no está separada de la vida cotidiana. Para un sij, trabajar con honestidad es una parte importante de la práctica espiritual. Cumplir con las responsabilidades laborales, actuar con integridad y respetar a los demás en el ámbito del trabajo forman parte de una vida coherente con las enseñanzas del sijismo.

Kirat Karni también implica que el esfuerzo personal debe ir acompañado de una actitud justa y ética. El trabajo debe realizarse con honestidad, sin corrupción ni abuso, y con la intención de contribuir al bienestar propio, de la familia y de la comunidad. De esta manera, el trabajo se convierte en un medio para vivir con rectitud y para participar activamente en la sociedad.

Compartir con los demás (Vand Chhakna)

Vand Chhakna significa compartir con los demás aquello que uno tiene. En el sijismo, este principio enseña que la riqueza, el tiempo y los recursos no deben guardarse solo para el beneficio de uno mismo, sino que deben utilizarse también para ayudar a otros. Compartir forma parte de una vida justa y solidaria, y recuerda que todos los seres humanos forman parte de una misma humanidad.

Este principio se practica de muchas maneras en la vida cotidiana. Puede expresarse ayudando a quienes lo necesitan, apoyando a la comunidad o dedicando tiempo al servicio desinteresado. En la tradición sij, una forma visible de este espíritu es el langar, la comida comunitaria que se ofrece gratuitamente en los gurdwaras a cualquier persona, sin importar su origen, religión o situación social.

Vand Chhakna también implica compartir una parte de lo que se ha obtenido con el propio trabajo, generalmente un 10% del salario obtenido, cantidad quel puede usarse para darla a algún buen proyecto justo, a alguien necesitado, o a algún gurdwara. De esta manera, el sijismo anima a vivir con generosidad y responsabilidad hacia los demás. Al compartir con otros, la persona aprende a superar el ego y a construir una sociedad más justa, basada en la igualdad, la solidaridad y el respeto entre todos.

Imagen del Templo Dorado

El Gurdwara

EL TEMPLO SIJ

El gurdwara (pronunciado como «gurduara») significa «la puerta por la que se accede al Guru», y es el lugar principal de reunión y oración de la comunidad sij allí donde existe uno. Es un espacio abierto a todas las personas, sin distinción de religión, origen o condición social. En el centro del gurdwara se encuentra el Guru Granth Sahib, el libro sagrado del sijismo, que es tratado como el Guru eterno y guía espiritual de los sijes. Es obligatorio que todo el mundo al entrar al gurdwara se descalce y tenga la cabeza cubierta como señal de respeto al Guru.

En el gurdwara se realiza la recitación y explicaciones del Guru Granth Sahib, el canto de himnos sagrados (kirtan), así como también se celebran ceremonias religiosas del sijismo, además es un lugar ideal para la oración y meditación.

Una parte fundamental de la vida del gurdwara es el langar, la cocina comunitaria donde se sirve comida vegetariana gratuita a todos los visitantes que quieran comer. Sentarse juntos al mismo nivel y compartir la misma comida simboliza uno de los principios centrales del sijismo: la igualdad entre todas las personas.

Guru Granth Sahib

Guru Granth Sahib

EL LIBRO SAGRADO Y GURU ACTUAL DEL SIJISMO

El Guru Granth Sahib es el libro sagrado y más importante del sijismo y es reconocido por los sijes como el Guru vivo y eterno, por ello, el Guru Granth Sahib no es considerado simplemente un libro, sino el Guru que guía espiritualmente a los sijes.

El Guru Granth Sahib es una recopilación de himnos espirituales compuestos por los Gurus sijes y por varios santos de distintas tradiciones espirituales y religiosas. Sus enseñanzas están centradas en la devoción a un solo Dios, la humildad, la igualdad entre todos los seres humanos y la importancia de vivir una vida honesta y espiritual.

Aunque los himnos del Guru Granth Sahib fueron compuestos en diferentes lenguas y formas poéticas, reflejando así su espíritu universal, todo el texto está escrito de manera homogénea con la escritura Gurmukhi. El Guru Granth Sahib siempre está escrito con el alfabeto Gurmukhi y con los himnos intactos como fueron transmitidos y recopilados por los Gurus, de modo que cualquier traducción del Guru Granth Sahib no se considera como tal el Guru Granth Sahib, sino una traducción del Guru Granth Sahib, y tampoco tienen así el mismo estatus ni tratamiento.

imagen sobre los 10 Gurus sijes

Los diez Gurus

LOS PRINCIPALES MAESTROS ESPIRITUALES DEL SIJISMO

Los diez Gurus del sijismo fueron los maestros espirituales humanos que guiaron y desarrollaron la comunidad sij desde el siglo XV hasta comienzos del siglo XVIII. A través de sus enseñanzas, ejemplo y liderazgo, establecieron las bases espirituales, sociales y éticas del sijismo, transmitiendo un mensaje centrado en la devoción a un solo Dios, la igualdad entre todos los seres humanos y la importancia de vivir una vida honesta y comprometida con la justicia.

La sucesión de Gurus humanos comenzó con Guru Nanak (1469–1539), fundador del sijismo, y continuó con nueve Gurus más: Guru Angad, Guru Amar Das, Guru Ram Das, Guru Arjan, Guru Hargobind, Guru Har Rai, Guru Har Krishan, Guru Tegh Bahadur y Guru Gobind Singh. Cada uno de ellos contribuyó al desarrollo de la comunidad sij, fortaleciendo sus instituciones religiosas, su identidad y su compromiso con la libertad religiosa y la justicia.

Antes de su fallecimiento en 1708, Guru Gobind Singh declaró que no habría más Gurus humanos y que el Guru Granth Sahib sería el Guru eterno de los sijes. De esta manera, la guía espiritual del sijismo quedó depositada para siempre en el Guru Granth Sahib y en las enseñanzas transmitidas por los diez Gurus.

Sij de la Khalsa frente al Templo Dorado

La Khalsa

LA ORDEN DEL IDEAL DEL SANTO-GUERRERO

La Khalsa, que significa «lo comunidad de los puros»,  es la comunidad de sijes iniciados en esta orden y deben seguir con disciplina diaria el camino establecido por los Gurus. Fue creada en 1699 por Guru Gobind Singh con el objetivo de formar una comunidad comprometida con la fe, la justicia y la defensa de los oprimidos. Desde entonces, la Khalsa representa el ideal de vivir con valentía espiritual, disciplina y dedicación a Dios.

Quienes forman parte de la Khalsa reciben la iniciación del Amrit y se comprometen a seguir el Rehat Maryada, el código formal de conducta y disciplina sij. Entre sus elementos distintivos se encuentran las Cinco K, cinco símbolos externos imprescindibles que recuerdan el compromiso con la fe y la identidad sij: el kesh (cabello sin cortar), el kangha (peine de madera), el kara (brazalete de acero), el kachera (prenda interior tradicional) y el kirpan (pequeña espada que simboliza la defensa de la justicia, usada solo para proteger a uno mismo o a los demás).

La Khalsa no es solo una identidad externa, sino también un ideal espiritual basado en la disciplina, la honestidad y el servicio a los demás.

ACLARACIONES SOBRE EL SIJISMO EN LA PRÁCTICA

Preguntas y respuestas comunes sobre el sijismo

En esta sección abordamos algunas de las preguntas más frecuentes sobre el sijismo en la práctica, a la vez que se clarifican ciertas cuestiones que a menudo generan confusión sobre el sijismo y su doctrina.

¿El sijismo es una religión étnica o universal?

El sijismo es desde sus inicios, un camino espiritual universal abierto a toda la humanidad, sin importar raza, cultura, nación o género. Sin embargo, en la práctica actual la inmensa mayoría de los sijes son de origen panyabí (casi todos provenientes del actual Panyab indio o descendientes de esas familias), por lo que la influencia cultural panyabí es muy fuerte. Como consecuencia, existen prácticas y creencias extendidas entre muchos sijes panyabíes que son de carácter cultural o étnico, pero que con frecuencia se confunden o se perciben como parte del sijismo cuando en realidad no lo son.

También a día de hoy casi todas las expresiones artísticas y música sij están en panyabí debido a que en la actualidad la mayoría de sijes son de este origen. Esta situación puede cambiar a medida que personas de otras culturas y naciones se acerquen al sijismo y lo adopten de forma sincera, viviendo plenamente como sijes desde diferentes culturas.

Desde Sijismo en Español ya se está trabajando de manera desinteresada en crear algunos recursos de sijismo para los hispanohablantes, y se apoya totalmente a quienes se sumen a esta causa en la línea de la doctrina de los Gurus.

¿Es obligatorio llevar turbante y dejarse crecer el pelo sin recortar para ser sij?

La definición de sij se basa en la fe en los Gurus, en el Guru Granth Sahib y en sus enseñanzas. Por ello, dentro del sijismo existen diferentes niveles de disciplina adoptados por las personas que se identifican como sijes.

Los sahajdharis (también llamados sehajdharis) son los sijes que se encuentran en un proceso progresivo de adopción de la disciplina sij (un proceso que no tiene un plazo fijo y es algo individual), ya que aún no han adoptado plenamente todas las disciplinas externas. En este proceso, algunos ya adoptan prácticas visibles como el uso del turbante, mientras que otros aún no.
Los keshdharis son aquellos que ya mantienen su pelo sin cortar (kesh) como parte de su disciplina.
Finalmente, los sijes de la Khalsa son quienes han recibido la iniciación y viven la disciplina completa establecida por la tradición sij. Estos últimos han asumido un compromiso formal para mantener el nivel de exigencia de toda la disciplina sij.

Al mismo tiempo, la Sikh Rehat Maryada (el código de disciplina y conducta sij) establece como parte de la disciplina del sij el mantenimiento del pelo sin cortar (kesh) y, en el caso de los varones, el uso del turbante como forma tradicional de cubrirlo y presentarlo, siendo opcional en las mujeres.

Por tanto, una persona puede considerarse sij y comenzar a vivir el camino del sijismo sin haber asumido todavía todas estas prácticas. Sin embargo, estas forman parte del ideal y de la disciplina tradicional del sij, y su adopción se entiende como parte de un proceso de compromiso con la tradición sij.

¿Todas las creencias de los sijes panyabíes son del sijismo?

La respuesta es un no rotundo. El pueblo panyabí tiene una cultura social concreta, como cualquier otro pueblo del mundo, y esa cultura es asimilada por las personas panyabíes desde la niñez, haciendo que los sijes panyabíes (la mayoría de los sijes en la actualidad) las aprendan mezcladas con sijismo, sin saber a veces distinguir qué cosas son culturales y qué cosas pertenecen realmente al sijismo.

Varias prácticas y creencias que siguen numerosos sijes panyabíes son en realidad culturales, pero no forman parte del sijismo.

¿Tengo que saber o aprender panyabí para ser sij?

No, no es necesario que alguien que no es panyabí y se haga sij aprenda el idioma panyabí. Es fundamental aprender a recitar el Mul Mantra en su idioma original, que fue escrito en panyabí. Es algo corto y sencillo, pero no es necesario aprender el idioma para poder vivir como sij.

Existen traducciones del Guru Granth Sahib a varias lenguas y cada vez hay más recursos genuinos en Internet en distintos idiomas que ayudan a aprender el sijismo tal como es.

Si me hago sij, ¿tengo que estar acudiendo a un gurdwara?

El gurdwara ocupa un lugar muy importante en la vida de los sijes, si bien la realidad es que fuera de la India hay muchos lugares donde son escasos o directamente no existen. Por tanto, allí donde no los hay, un sij puede vivir sin acudir a un gurdwara.

¿El sijismo es un camino espiritual rígido y lleno de prohibiciones?

Aquí es necesario hacer una distinción entre los sijes que no han tomado iniciación en la Khalsa y los que sí la han tomado, pues el nivel de disciplina que se espera es diferente.

Para quienes han tomado la iniciación en la Khalsa existe un código de conducta bien definido, denominado como «Sikh Rehat Maryada». Entre otras cosas, este código establece ciertas prohibiciones destinadas a mantener una vida disciplinada y coherente con las enseñanzas de los Gurus. Entre ellas se encuentran la prohibición de consumir tabaco u otras sustancias intoxicantes, beber alcohol, consumir carne preparada mediante sacrificio ritual (kutha), cortar el cabello, así como la obligación de mantener una conducta sexual responsable dentro del matrimonio entre varón y mujer.

Sin embargo, el sijismo no se presenta como un camino basado en una larga lista de prohibiciones. Sus enseñanzas ponen el énfasis en vivir una vida recta y consciente. En este sentido, el sijismo rechaza prácticas como el sistema de castas, la idolatría y la superstición, y condena cualquier forma de desprecio por la vida humana, como el infanticidio y otras prácticas que atentan contra la dignidad de la persona. También anima a evitar la explotación, el engaño, la corrupción y la injusticia.

En su lugar, promueve una vida basada en recordar a Dios (Naam Japna), ganarse la vida honestamente (Kirat Karni) y compartir con los demás (Vand Chhakna).

¿El sijismo apoya el sistema de castas de la India?

Absolutamente no, el sijismo no apoya el sistema de castas de la India; de hecho, lo condena.

El sistema de castas de la India nace de las tradiciones hindúes, una amalgama de religiones mayoritaria desde hace milenios en gran parte del subcontinente indio. Esta hegemonía religiosa del hinduísmo ha influido enormemente en la cultura de la región, haciendo que esté tan profundamente arraigada que muchísimos musulmanes y sijes de la zona practiquen y apoyen un sistema de castas propio, a pesar de que estas dos sendas espirituales no tengan nada que ver con ningún sistema de castas.

Guru Gobind Singh, con el objetivo de neutralizar el sistema de castas de la India, estableció que los varones sijes adoptaran el nombre «Singh» y las mujeres el nombre «Kaur» después de sus nombres propios, de modo que todos los sijes compartieran una identidad común basada en la igualdad.

¿Cuál es el símbolo que representa a la religión sij?

El símbolo más utilizado para representar al sijismo es el Khanda, que también es el símbolo que representa a la Khalsa. El Khanda está formado por una espada central de doble filo, que simboliza la verdad divina y la justicia, rodeada por un círculo llamado chakkar que representa la eternidad y la unidad de Dios, y por dos espadas curvas llamadas kirpan que simbolizan el equilibrio entre la autoridad espiritual y la responsabilidad temporal.

El Khanda también aparece en la bandera sij conocida como Nishan Sahib, que se encuentra en los gurdwaras. Esta bandera, de color naranja o azafrán, señala la presencia de un gurdwara y simboliza la identidad y la comunidad sij.

Otro símbolo reconocido como perteneciente al sijismo es el Ek Onkar, que está escrito en panyabí y significa «hay un solo Dios».

¿El sijismo es intolerante o condena a los fieles de otras religiones?

El sijismo es, entre las grandes sendas espirituales y religiosas teístas, la más tolerante e inclusiva. Mientras que otras grandes religiones o sendas espirituales proclaman tener el monopolio de la verdad y/o la salvación, e incluso algunas de las grandes en sus doctrinas condenan a un castigo eterno a los creyentes de otras religiones, el sijismo niega completamente la idea de que la verdad solo pueda encontrarse en una única senda espiritual, o que Dios tenga elegidos y solo puedan obtener la salvación quienes pertenecen a una religión concreta.

Desde las enseñanzas del sijismo se proclama que Dios ayuda y bendice a todos los creyentes sinceros, que hay santos genuinos en distintas religiones y sendas espirituales, y que la salvación no pertenece a ninguna religión o pueblo concreto.